El autor de ARIEL
José Enrique Rodó pertenece al siglo XX, nació en Montevideo el 17 de julio de 1872. Es después del la guerra de 1914 cuando nuevas ideas y estilos literarios surgen en toda Europa y en América.
En 1900 publica su libro "Ariel", donde señaló las fallas de las regímenes democráticos, con justeza e imparcialidad; pero a la vez encauzó la acción y la voluntad hacia un ennoblecimiento de éstos, por medio de la cultura.
Murió en Italia el 1º de mayo de 1917.
La CIENCIA en el Uruguay del siglo XIX
En el Uruguay, durante el siglo XIX, la ciencia tuvo muy escaso desarrollo.
Tres precursores científicos son:
- Manuel Perez Castellanos
- Dámaso Antonio Larrañaga
- Teodoro Miguel Vilardebó.
costo
¿cuánto?
para un hijo
Sin que tu lo eligieras
ella resolvió traerte
te encaminó como pudo
hoy, está en ti la suerte.
A veces quisieras no tenerla
pregunta, aconseja, agobia,
siempre eres el “chiquito”
que busca su presencia.
Su cuidado consideró poco;
de tus problemas se apoderó
sus noches fueron las tuyas
y tus errores nunca vió.
Eres de ella un pedazo
que tu nacimiento le arrebató,
cuidaselo por siempre
jamás repetirá la versión.
(escrito el 12 de mayo de 2001 para Marcelo y Pablo)
para Carolina
¿Qué eres?, ¿quién eres?
han sido tus preguntas.
Llegaste a los quince
respuestas buscamos juntas.
Desde niña te observé,
Carolina como crecías
aceptando la realidad
henchida de fantasías.
Acéptate como eres,
no busques más razones
tienes toda la juventud
en jardines de ilusiones.
La vida no es siempre
la utopía que queremos
mas busca disfrutarla,
todos nos alegraremos.
Aférrate a tus sueños,
alcanzarlos es el objetivo
rocas tendrás en el camino
pero déjalas en el olvido.
Una lágrima, dos lágrimas,
tus ojos pueden visitar,
con valentía de niña - mujer
segura las podrás secar.
Hoy te sientes princesa,
en los labios una sonrisa,
con el alma llena de alegría
disfrútala sin prisa.
Todo lo que has aprendido
son algunos bocetos
para que vayas creciendo
colmada de proyectos.
Para escuchar oídos tienes,
oye la voz de tu inteligencia
el corazón no sabe pensar
y no es rico en paciencia.
Todavía no se ¿que eres?,
conocerte quisiera en profundidad
sólo interesa quien eres:
Ana Carolina, goza tu felicidad.
(Escrita para sus 15 años)
para Lilí
Otras campanas floridas.-
titilan las campanas
porque su ding dong no se oye
la primavera es color
aún para el que llore.
La inspiración no tiene luz
la neurona no suena
pero el deseo es que leas
una página nueva
Maldonado, 22 de enero de 2001 hora 23:37
J. Ortega y Gasset:
¿qué es la filosofía?
«Lo primero que ocurriría decir fuera definir la filosofía como conocimiento del Universo. Pero esta definición, sin ser errónea, puede dejarnos escapar precisamente todo lo que hay de específico, el peculiar dramatismo y el tono de heroicidad intelectual en que la filosofía y sólo la filosofía vive. Parece, en efecto, esa definición un contraposto a la que podíamos dar de la física, diciendo que es conocimiento de la materia. Pero es el caso que el filósofo no se coloca ante su objeto --el Universo-- como el físico ante el suyo, que es la materia. El físico comienza por definir el perfil de esta y sólo después comienza su labor e intenta conocer su estructura íntima. Lo mismo el matemático define el número y la extensión; es decir, que todas las ciencias particulares empiezan por acotar un trozo del Universo, por limitar su problema, que al ser limitado deja en parte de ser problema. Dicho de otra forma: el físico y el matemático conocen de antemano la extensión y atributos esenciales de su objeto; por tanto, comienzan no con un problema, sino con algo que dan o toman por sabido. Pero el Universo en cuya pesquisa parte audaz el filósofo como un argonauta, no se sabe lo que es. Universo es el vocablo enorme y monolítico que como una vasta y vaga gesticulación oculta más bien que enuncia este concepto riguroso: todo cuanto hay. Eso es, por lo pronto, el Universo. Eso, nótenlo bien, nada más que eso, porque cuando pensamos el concepto "todo cuanto hay" no sabemos qué sea eso que hay; lo único que pensamos es un concepto negativo, a saber: la negación de lo que sólo sea parte, trozo, fragmento. El filósofo, pues, a diferencia de todo otro científico, se embarca para lo desconocido como tal. Lo más o menos conocido es partícula, porción, esquirla de Universo. El filósofo se sitúa ante su objeto en actitud distinta de todo otro conocedor; el filósofo ignora cuál es su objeto y de él sabe sólo: primero, que no es ninguno de los demás objetos; segundo, que es un objeto integral, que es el auténtico todo, el que no deja nada fuera y, por lo mismo, el único que se basta. Pero precisamente ninguno de los objetos conocidos o sospechados posee esta condición. Por tanto, el Universo es lo que radicalmente no sabemos, lo que absolutamente ignoramos en su contenido positivo». ( pp. 308-309.)
«Entrevimos que la verdad científica, la verdad física posee la admirable calidad de ser exacta, pero es incompleta y penúltima. No se basta a sí misma. Su objeto es parcial, es sólo un trozo del mundo y además parte de muchos supuestos que da sin más por buenos; por tanto, no se apoya en sí misma, no tiene en sí misma su fundamento y su raíz, no es la verdad radical. Por ello postula, exige integrarse en otras verdades no físicas ni científicas que sean completas y verdaderamente últimas. Donde acaba la física no acaba el problema; el hombre que hay detrás del científico necesita una verdad integral, y, quiera o no, por la constitución misma de su vida, se forma una concepción enteriza del Universo. Vemos aquí en clara contraposición dos tipos de verdad: la científica y la filosófica. Aquella es exacta pero insuficiente, ésta es suficiente pero inexacta. Y resulta que ésta, la inexacta, es una verdad más radical que aquélla --por tanto y sin duda, una verdad de más alto rango, no sólo porque su tema sea más amplio, sino aún como modo de conocimiento; en suma, que la verdad inexacta filosófica es una verdad más verdadera.
Pero esto no debía extrañar. La tendencia irreflexiva y vulgar a considerar la exactitud como un atributo que afecta a los quilates de la verdad carece por completo no sólo de justificación, sino hasta de sentido. La exactitud no puede existir sino cuando se habla de objetos cuantitativos, o como Descartes dice, de "quod recipit magis et minus"; por tanto, de lo que se cuenta y se mide. No es, pues, en rigor, un atributo de la verdad como tal, sino de ciertas, determinadas cosas que hay en el Universo; en definitiva, sólo de la cantidad y luego, con valor aproximado, de la materia. Una verdad puede ser muy exacta y ser, no obstante, muy poco verdad. Por ejemplo, casi todas las leyes físicas tienen una expresión exacta, pero como están obtenidas por un cálculo meramente estadístico, es decir, por cálculo de probabilidades, tienen un valor sólo probable. Se da el caso curioso --y el tema merecería ser tratado aparte, porque es candente y gravísimo-- de que conforme la física se va haciendo más exacta se le va convirtiendo entre las manos a los físicos en un sistema de meras probabilidades; por tanto, de verdades de segunda clase, de casi - verdades. La consecuencia de esto es uno de los motivos que llevan a los físicos actuales, gigantes creadores de un novísimo panorama cósmico, a ocuparse de la filosofía, a asentar su verdad gremial en una más completa verdad vital».
leer
cuando no tengas nada que hacer .... pues aqui una sugerencia:
lee
siempre habrá un momento para enriquecer el espíritu
Acercamiento
La filosofía es la disciplina cognoscitiva por excelencia Puede definirse como un saber crítico, a la vez radicalmente fundado y radicalmente fundante, pues es un saber iluminado con respecto a sus propios principios y que sirve de principio a otros saberes. Toda filosofía es, pues metafísica, en el sentido de ser una orientación de la vida humana a la luz de la razón y de la experiencia. Desde Sócrates hasta nuestros días continuamos con la misma problemática, "conócete a ti mismo".
Lo que hace al hombre diferente de los demás seres es su necesidad por conocer la VERDAD, de explicar un hecho cualquiera, real o supuesto. La Historia de la Filosofía nos enseña como los diferentes pensadores han tratado de encontrar respuestas a diversas problematizaciones, unas veces sobre el Ser, otras sobre el Conocer, también sobre cuestiones del Valor, en resumen no hay campo de actividad que no sea analizado por la Filosofía.
La verdad es pues, Aletheia. Por lo tanto, "lograr la verdad de algo es lograr la desnudez, alcanzar la transparencia, desgarrar el velo de la ilusión, del engaño, profanar un misterio. Hay quienes buscan la desnudez de la verdad. Espíritus religiosos como el de San Agustín, habían afirmado que hay una verdad en el corazón humano, buena o mala, pero que está desnuda ante los ojos de Dios. Surge entonces la pregunta: ¿el hombre puede y lo que es más grave, debe alcanzarla? (Mario A. Silva García. Semanario "Jaque", 24/6/87).
El curso de filosofía tiene como eje central el repensar auténtico y creador de ideas surgidas en una mente y en circunstancias relativamente distintas pero con vigencia actual.
De hecho el hombre es la morada de múltiples preguntas, preguntas que se abren y que no se cierran a la hora de considerar ¿QUÉ ES EL HOMBRE?
Entre los retos que la educación aborda con más interés y esperanza en este nuevo milenio se encuentra el problema del hombre contemporáneo, - como sujeto -, y del mundo en su conjunto en una situación de incertidumbre. La sociedad en la que vivimos reclama una atención en cuestiones que trascienden los contenidos intelectuales clásicamente instructivos de la sociedad tecnológica y apuntan hacia la formación procedimental, actitudinal y ética de la persona a lo largo de la vida y de las comunidades en el horizonte de la sociedad civil.
La fragilidad actual resultada sobre los efectos de la globalización, no sólo económica, sino también en otros ámbitos de la creación humana y los efectos del progreso tecnológico, configuran un nuevo escenario en el que se debe ejercer una educación liberadora. Tal tarea debe preparar para aprender a convivir y profundizar en valores éticos y democráticos en sociedades plurales. Se trata de formar ciudadanos para una sociedad que se realizará cada vez más en el marco de la problemática de la posmodernidad.
En este contexto hay que incorporar de forma progresiva el aprendizaje de contenidos informativos y conceptuales que contribuyan a incrementar sujetos autónomos, trabajando a partir de la lectura directa de autores (recordando que la inspección sugiere autores de diversas épocas) para generar una formación continua y permanente.-
Por lo expuesto, considerando como eje temático:
un estudio diacrónico de la noción de hombre,
a través del pensar filosófico
occidental y latinoaméricano.
Los objetivos generales son:
* Internalizar la importancia del ser humano como sujeto interactuante de su existencia.
* Orientar el estudio de la Filosofía hacia una asimilación de la materia que suponga un desarrollo por parte del alumno de las capacidades, destrezas y procedimientos que le permitan, partiendo de la lectura de textos, llegar a la comprensión de los mismos y a la interpretación correcta de los filósofos correspondientes.
* Atender las respuestas dadas por los filósofos, tratando de generar en el alumno problemáticas que motiven su investigación para que sea protagonista del acto educativo y no su espectador.
* Favorecer un aprendizaje constructivo y abierto de la Filosofía que evite la memorización mecánica de lugares comunes, permitiendo el enfrentamiento racional a los problemas que plantea la realidad.
* Lograr un aprendizaje creativo para que el alumno sea capaz de reconocer y discriminar la diversidad de información, conductas, valores y contravalores que se dan en los diversos ámbitos de la vida.
El estudio de la historia de la filosofía no tiene por finalidad componer una simple recopilación de lo que los hombres han pensado, sino saber aprovechar su ejemplo en nuestra propia investigación de examinar la verdad de las cosas."
La propuesta para el curso 2005 es trabajar algunos planteos de los siguientes autores en este orden :
* ARISTÓTELES
* SANTO TOMÁS
* DESCARTES
* KANT
* MARX
* SARTRE
* MARTI
* VAZ FERREIRA
* REBELLATO.
GADAMER comprendido por Cora
Iniciador de la filosofía hermenéutica. Nació en 1900 en Marburgo (Alemania) 1900. Estudió filosofía e historia del arte, llegando a ser catedrático de la Universidad su ciudad natal bajo la tutela de Martín Heidegger.
Dos vertientes hay en su pensamiento, la escuela de Marburgo, especialmente con Cohen y Natorp con orientación hacia la lógica y la filosofía e la ciencia; y por otro la fenomenología de Husserl, en cierto sentido radicalizado por Heidegger.
Aristóteles, según Gadamer, era la presencia filosófica dominante en las primeras lecciones de la escuela de Marburgo. Lo que Heidegger buscaba en el estagirita era ante todo abrir una vía del ser en la verdad. En el tratamiento de las virtudes, en el libro VI de Ética a Nicómaco , Aristóteles caracteriza no solo a las virtudes teóricas, ciencia y sabiduría, sino también a las virtudes correspondientes a un uso práctico el arte o la técnica y la prudencia como disposiciones habituales a través de las cuales el alma da con la verdad (aletheia).
Gadamer sostiene la tesis del primado e la verdad sobre el método.
La temática vinculada con el problema de la fundamentación de las llamadas Ciencias del Espíritu debe abordar la problemática de la comprensión en toda su generalidad y amplitud. Apropiación comprensiva de sentido que va más allá de los procedimientos propios de la ciencia. Con la comprensión lo comprendido se hace accesible. La verdad aparece como un acontecimiento de sentido vinculada a los procesos de la comprensión.
La hermenéutica gadameriana apunta a posibles diferentes formas de la experiencia de la verdad, entendida como aletheia.
Heidegger había mostrado que toda comprensión involucra un momento de proyección anticipatoria de una cierta totalidad de significación por lo cual lo comprendido se hace accesible en un sentido; y por otro lado la anticipación proyectiva solo resulta posible como tal a partir de un previo enraizamiento en la facticidad y la historia.
Gadamer le da una dirección diferente. Ambos momento (anticipativo y proyectivo) quedan resumidos en el círculo hermenéutico). se comprende desde el esbozo de una cierta anticipación de la totalidad del sentido. Cuando se produce la comprensión, ésta tiene la forma de una cierta experiencia de identidad en y desde la alteridad históricamente mediada. Se trata del fenómeno, según Gadamer función de horizontes
Todo intento de acceder al significado históricamente mediado en forma neutra es utópico. La comprensión y el pensar resultan posibles como tales en y desde el proceso que configura la historia efectual de una tradición.
Los textos que despliegan potencialidades de efectivización para la apropiación comprensiva adquieren carácter de clásicos.
Hay otros procesos de comprensión que se sitúan en el plano sincrónico. Un ejemplo viene dado por el diálogo. En este caso la experiencia de la comprensión toma la forma de una mediación identificatoria en y desde la alteridad. Para entender el interlocutor se abre una anticipación proyectiva que constituye una suerte a apuesta por el sentido. Cada enunciado puede abrirse en su sentido pleno en y desde un contexto hacia un horizonte.
El modelo dialógico pone de manifiesto el momento de la alteridad que va involucrando el proceso de apropiación comprensiva. Dicho momento es la fuente de la que emana su potencial crítico-reflexivo.
El modelo dialógico pone de relieve otro aspecto que la hermenéutica intenta comprender. El diálogo tiene como fin la comprensión en el sentido del entendimiento entre quienes dialogan sobre aquello que provee el asunto del tema. El telos del diálogo es que el entendimiento implica hacer una experiencia de identidad. El fin es el mutuo acuerdo de los interlocutores sobre lo cual versa el diálogo.
De esta concepción se deriva la actitud de distancia critica frente a la llamada filosofía de la sospecha
La hermenéutica no es sólo teoría de la comprensión sino como una praxis humana entendida como un quehacer y como un oficio que pone en juego las virtudes básicas correspondientes a un ethos.
Al ejercicio hermenéutico pertenecen como un aspecto esencial el cultivo del diálogo y de la toma de posición en el debate público.-
ir a Gadamer
cuestionario
1- ¿Qué importancia tiene la historia en la comprensión hermenéutica y que relacion tiene con el carácter de finitud del conocimiento?
2- Explica como opera en Gadamer el "circulo hermeneutico"
3- ¿Qué relevancia tienen los prejuicios y la tradición cultural en toda interpretación?
4- ¿Qué relación se establece, en la hermenéutica gadameriana entre arte y virtud?
5- Define y explica la idea de "fusión de horizonte" tal como la entiende Gadamer. ¿Qué relación guarda con la de sentido y tradición?
6- ¿Qué implica la noción de "alteridad"?
7- " La totalidad de una obra tiene que ser comprendida partiendo de las palabras y las combinaciones y, sin embargo, la comprensión plena del detalle presupone ya la comprensión del conjunto" Dilthey.
Partiendo de la idea de "circulo hermenéutico" de Gadamer enuncia las diferencias y semejanzas entre éste y lo que expone el texto de Dilthey.
Liceo Dptal 2004
Buenas noches a todos los alumnos, en primer lugar y también a todos los que trabajan en esta casa, a los padres y a los amigos del liceo.
Muchachos FELICITACIONES. Ahora pueden decir "soy bachiller", un modo de ascender en la escala social.
Han culminado todos los cursos de educación secundaria, si ya se, quedan los exámenes, pero considero que todos ustedes son personas responsables y están en condiciones de demostrar que no sólo asistieron a clase sino que las aprovecharon al máximo.
Muchachos no crean que por dejar de ser estudiantes se tienen que olvidar del liceo. ¿qué les quiero decir? sepan que de aquí llevan, quizás pocos contenidos y no recuerden cuando ocurrió la revolución francesa, qué libros escribió Descartes o cual es la estructura electrónica del carbono, pero de lo que si estoy segura es que desde la dirección, los adscriptos, los ayudantes preparadores y todos los profesores intentamos, cada uno a su manera y con su peculiar forma de ser, darles una formación que les permita discernir que valores deben pregonar, reconocer que el fin no justifica los medios, y sostener el dicho de Artigas: "con la verdad no ofendo ni temo."
No se olviden estas cuestiones. No son poca cosa.
Sus padres que confiaron es este liceo y nosotros, estaremos muy orgullosos de que lo que aquí se sembró.
Aunque las circunstancias les faciliten la realidad, no se aparten del "deber ser".
Han palpado un conjunto de mecanismos y comportamientos que actúan en la exploración y conciliación de los diversos intereses existentes en una comunidad, lo que hace que hoy estén en condiciones de tomar decisiones no como un juego de ensayo y error sino como autores de su propio destino.
Muchachos cuando a la distancia en el tiempo, recuerden el liceo departamental les pido, que no sólo tengan la imagen de ventanas sin vidrios, puertas que no cierran, salones sin luz, obra sin terminar ... sino que recuerden que aún en esas condiciones cosecharon amigos, conocieron que no todos pensamos igual y que hay que ser tolerantes, que el otro tiene que ser respetado y que por lo tanto muchas veces hay que ceder para conseguir el objetivo.
En lo personal tengo que agradecerles el haberme soportado; en cada clase lo que me propuse, bien lo saben, no es sacar filósofos, sino personas con sensatez que sepan respetar la diversidad en este mundo globalizado.
Para terminar muchachos me resta decirles, que el liceo ha contribuido en la construcción de sujetos equilibrados y bien intencionados, ahora les queda a ustedes continuar la obra y recuerden las palabras de Vaz Ferreira "no hay que pensar por sistemas, sino con ideas a tener en cuenta"
Un abrazo a todos sabiendo que jamás los olvidaré.
Maldonado. 8 de noviembre de 2004.-
Sobre VAZ FERREIRA
Introducción En el presente trabajo reflexionaremos sobre dos temas tratados en el libro de Carlos Vaz Ferreira titulado “Moral para Intelectuales” . Estos tópicos son: “Deber de cultura en los estudiantes” y “Moral de funcionarios, y algunas generalidades sobre moral de la vida pública”.
Los motivos por el cual elegimos a este autor nacional son: la vigencia de su pensamiento, su enseñanza de vida y el aporte que nos hace como futuros docentes, aportes éstos que no han sido debidamente aprovechados y difundidos. Además, cabe destacar lo relevante que nos parece el hecho de que su posición no puede ser encuadrada dentro de ningún sistema, solamente rehuye una cosa: LA MUTILACIÓN DEL PENSAMIENTO O DEL SENTIMIENTO. El centro de su postura es un individualismo ansioso de superación y rectificado por un sentimiento de justicia social, enfocando los problemas en un plano superior.
Ya que abordaremos una temática relacionada a Ética y Moral se recurrirá a las definiciones de los diccionarios filosóficos de André Lalande y de Nicolás Abbagnano. El primero define la ética como la ciencia que tiene por objeto el juicio de apreciación en cuanto se aplica a la distinción del bien y del mal. Por su parte, el segundo lo define como ciencia de la conducta.
La moral es a su vez definida en el primero de los textos mencionados como reglas de conducta admitidas en una época, por una sociedad determinada; para el segundo: el adjetivo Moral tiene en primer lugar dos significados que corresponden a los sustantivos moral, a saber:
1) pertinente a la doctrina ética; y
2) perteneciente a la conducta y por lo tanto susceptibles de valoración moral y en especial de valoración moral positiva.
Si sintetizado, entendemos por ética la ciencia filosófica de la moral y por moral el conjunto de normas de conducta admitidas en una época determinada por un grupo de personas, vemos que en el lenguaje cotidiano se suele utilizar dichas expresiones como sinónimos.
En tanto somos integrantes de una sociedad y cumplimos un rol docente, tenemos la obligación moral (o ética) de ceñirnos a las normas de conducta establecidas por la misma, si nuestro actuar es correcto, favorecerá enriqueciendo nuestra vida de relaciones, nos dará la tranquilidad de espíritu cada vez más necesaria en el estresante quehacer diario y en igual grado fortalecerá positivamente la relación con el alumnado.
Existen verdades morales que nuestra conciencia no puede dejar de admitir y sólo aceptándolas como tales podremos vivir en paz con nosotros mismos.
Antes de abordar el tema propuesto consideramos necesario tener presente algunos datos del autor.
El Dr. Carlos Vaz Ferreira nació en Montevideo el 15 de octubre de 1872; a los veinticinco años ganó por concurso la cátedra de Filosofía en la Universidad, que resultó ser su modo de expresión. Su profesión era el Derecho sin embargo su vocación fue la docencia con genuina dedicación.
Como filósofo logró un estilo propio, original, de peculiar vigor expresivo. Se ha dicho de él que en el orden “de la comunicación abstracta de ideas no hay ejemplo en nuestro idioma de un estilo más diferenciado y característico dentro de la expresión filosófica”.
Otra peculiaridad de su producción filosófica es su fuerte impregnación científica. La ciencia pura ha tenido en Vaz Ferreira a uno de sus más calificados intérpretes y a un eximio y sagaz rectificador de las trascendentalizaciones ilegítimas de los hombres de ciencia.
En el plano de la aportación de la filosofía a los problemas estéticos, ha realizado estudios de la más alta calidad, tanto por la profundidad de sus planteos como por el don de claridad, en cuyo mérito, las más profundas cuestiones se transparentan en un léxico diáfano de singular expresividad.
Vaz Ferreira, ocioso es decirlo, es un humanista auténtico. La sentencia de Terencio parece escrita para definirle: Homo sum; humanum nihil a me alienum puto. Ha demostrado siempre preocupación por lo concreto, por lo inmediato, arista singular en un espíritu esencialmente especulativo, que ha colocado en el más alto plano la relevancia y la eficacia de los estudios desinteresados.
Este perfil de su personalidad ha sido abonado por numerosos ejemplos, de hecho, a lo largo de su dilatada vida. Como hombre práctico luchó más de treinta años por la implantación en el país de la Facultad de Humanidades y Ciencias. Un día su entrañable iniciativa se transforma en ley. Llamado luego a presidir los destinos de la nueva institución, el filósofo socrático que hay en él, fue el fervoroso defensor del saber desinteresado. Definió la orientación del nuevo centro de estudios del siguiente modo: "Un claustro de ejercicios espirituales donde se estudie por el estudio mismo, por el placer y la superioridad del estudio, de la cultura y del trabajo espiritual desinteresado".
El filósofo, a través del profesor, ha sido un educador de excepción. Su obra en esta materia no tiene parangón. Ha abarcado todas las ramas de la enseñanza: primaria, secundaria y superior. Y, desbordando la enseñanza oficial, reglamentada, desde su Cátedra Libre de Conferencias ha sido insuperable órgano de cultura superior. La diversidad de los temas examinados en ella y la calidad de los estudios realizados le confieren una jerarquía difícil de igualar. Los más herméticos problemas metafísicos y estéticos, así como las teorías científicas surgidas a la luz de los más recientes descubrimientos, han ocupado la atención del ilustre profesor. También, todas las manifestaciones de la creación artística, especialmente la psicología de la creación y de la crítica, así como importantes problemas de filosofía jurídica y del ordenamiento económico y social de la comunidad. Todo ello, con ejemplar probidad intelectual y austero rigor científico.
Debe destacarse, además, el lugar prominente que corresponde a los problemas morales en la vida y en la obra vazferreiriana. Desprovisto de convicciones religiosas, ha colocado en la cumbre de la jerarquía axiológica a los valores éticos, sin sacrificar a ninguno. En lo moral, ha sido el apóstol del hombre integral que, en un esfuerzo poco pensable, lleva de frente todos los ideales con los consiguientes conflictos éticos, con angustia y remordimiento: “Cristos oscuros, sin corona ni sacrificios...”.
El sabio, dice, no retrocede ante ninguna cuestión. Y en el orden moral: “...la conducta sincera por parte de los hombres de pensamiento, es la condición más indispensable del mejoramiento intelectual y moral.” En su caso, así como el educador es inseparable del filósofo, el hombre lo es del filósofo y del educador.
Su vida apostoliza su ética. En este sentido se puede decir, sin distorsión del lenguaje, que Vaz Ferreira es el primero y el mejor de sus discípulos. El itinerario de su vida pública y privada reproduce, sin una deflexión, las más exigentes puntualizaciones éticas del filósofo, quien dejó de existir en Montevideo en el año 1958.
Consideraciones esenciales
En este libro Vaz Ferreira se refiere a cómo los estudiantes a partir de su bachillerato deberían abordar el tema del conocimiento disciplinar y aplicarlo en la vida cotidiana en un apartado al cual titula “Deber de cultura en los estudiantes”. Allí da determinados consejos de aplicación práctica.
“El deber de cultura en los estudiantes se obscurece y se complica, por la acción fatal, forzosa que ejercen sobre la manera de estudiar, y sobre las mismas mentes juveniles, ciertos procedimientos de fiscalización de que el Estado, al organizar la enseñanza, no puede prescindir. Estos procedimientos, sean exámenes propiamente dichos o realícense en cualquier otra forma de las usuales… producen un doble mal, de orden intelectual y orden moral.”
En lo intelectual prevalece el flujo que va de adentro hacia fuera, observándolo en la propia terminología utilizada por los estudiantes, por ej: ¿Qué das este año?. Pareciera que se hace referencia a algo que sale y no precisamente a algo que entra. La preocupación está centrada en estudiar para mostrar que se sabe y no en estudiar para saber. A partir de esta realidad existente aún hoy, cabe plantearse la siguientes cuestiones:
· ¿Estamos concientizados de esta forma de estudio?
· ¿Se estudia para saber o para aprobar exámenes?
· ¿Los estudiantes de profesorado utilizamos estas prácticas?
· ¿La preocupación de entender es superior a la preocupación de recordar y repetir?
Si las respuestas a estas preguntas favorece a la segunda opción, se estaría produciendo entonces una “artificialización y superficialización de la cultura.”
En lo Moral se crea una moral especial, pues se privilegia el aprendizaje memorístico, exigiéndole a la memoria esfuerzos que van contra su propia naturaleza pues no apuntan hacia la creatividad inherente al ser humano. Como docentes debemos cumplir con un programa establecido en el cual hay una extensa lista de contenidos; se plantea entonces la alternativa de: cumplir formalmente dicho programa (impuesto y alejado de los intereses del estudiantado) o, seleccionar y jerarquizar los contenidos ampliándolos con otros emergentes. Esta última opción favorecería -según nuestro entender- el saber por el placer de saber.
Siguiendo con el comentario de lo expuesto por el autor, no podemos dejar de mencionar los consejos que este da a los estudiantes para superar la problemática anteriormente expuesta y lograr aprendizajes significativos.
I. I. “…quiero aconsejarles como el primer deber del estudiante, desde el punto de vista de la moral de la cultura, una conciliación entre las necesidades del examen y el deber de cultura en un sentido mucho más amplio y elevado.”
Lo que está proponiendo este magnífico intelectual uruguayo es crear otra manera de emprender tan loable tarea como es la de formarse como persona. Inculcar una psicología superior en la que se comprenda que no es posible separar las actividades intelectuales y el uso de ciertas facultades con la formación ética, logrando integridad y no una mera suma de actividades.
Como estudiantes tenemos la responsabilidad de cumplir con los programas, estudiar para los exámenes y asegurarnos la aprobación; pero no conformarnos con ello, pues realizar esta tarea, solamente, no implica cumplir ni con el cometido intelectual (dominar una asignatura para ser trasmisores de contenidos) , ni con el cometido moral (otro estado de espíritu necesario para incorporar valores y educar en consecuencia, comprometiéndonos con la función).
Dice, ya desde el bachillerato los estudiantes podrían elegir algunas pocas cuestiones –según sus preferencias personales- y profundizar en ellas, pues “lo que importa es la educación del espíritu en todo sentido, intelectual y moral, que así se adquiere. La vida del estudiante es infinitamente más grata para el que, además de estudiar en superficie, se preocupa por estudiar en profundidad.” Pero este hábito de profundizar debe continuar para que una vez egresados de la enseñanza terciaria con el titulo de Profesor tener presente que la actualización es imperiosa.
Aunque el autor no lo menciona explícitamente (por no ser el tema a tratar) podríamos sugerir sobre cuál sería la postura más adecuada de los docentes en pos de esa educación del espíritu.
El profesor debe seleccionar, jerarquizar y dar lugar al tratamiento de temas emergentes, permitiendo profundizar en lo que realmente le interesa a sus estudiantes, de esta manera está promoviendo una educación cuyo resultado será “estudiar para saber”.
Cabe aclarar que hoy en día es imposible profundizar en todo, ya que es improbable abarcar todo el conocimiento, por lo que es necesario seleccionar algunos temas porque lo importante es generar competencias para permitir una educación permanente.
Vaz Ferreira sugiere la formación de hábitos para permitir, en actuaciones futuras la necesidad de ir progresando un punto cualquiera. Se educará de esta forma el estado del espíritu de tal forma que nos guiará en el cotidiano vivir.
II. ¿Aprender por escalonamiento o aprender por penetración? El primer procedimiento implicaría ir presentándole al estudiante los contenidos por grado de dificultad creciente, de forma tal que aparecerían seriados de lo más fácil a lo más complejo, un conocimiento es base para el siguiente y así sucesivamente. Este principio recuerda la aplicación del método cartesiano, que para alcanzar la verdad es necesario hacer un análisis de las partes más complejas pero siempre partiendo de lo más conocido y de esta forma elevar el espíritu a lo más general y abstracto.
El segundo procedimiento sugerido consiste en presentar los contenidos naturalmente y sin tener en cuenta el grado de dificultad creciente, para que a medida que el estudiante va incursionando en él vaya descubriendo por si mismo la importancia que éste posee.
Podemos enseñarle a nuestros alumnos con textos hechos especialmente para enseñar (escalonamiento) o, con libros propiamente dichos, es decir todo aquel material bibliográfico que no ha sido hecho con fines didácticos (penetración). Sería condición indispensable, en este último caso, que el material presentado no sea totalmente inasimilable. Lo ideal sería combinar ambos procedimientos.
III. “Otro consejo, esencialmente práctico, sería el de formar el hábito de dedicar una parte de nuestro tiempo a algo en el orden intelectual, que no se refiera a nuestros fines prácticos inmediatos.” Según Vaz Ferreira esto modificaría de una manera radical las manifestaciones de nuestra cultura ya que ampliaría la visión de cada uno. Si cada estudiante dedicara aunque sea media hora diaria a algo que no sea su vida liceal inmediatamente utilitaria, crearía hábitos que permitirían modificar nuestro medio enriqueciéndolo posteriormente como funcionario o profesional.
Aristóteles señaló que el hombre es un animal de costumbres, un ser social por naturaleza que admite ser educado. Propone crear hábitos para formar hombres virtuosos; hay según él dos tipos de virtudes: éticas y dianoéticas. Vaz Ferreira no especifica, pues de sus escritos se desprende que el hombre es una unidad moral e intelectual.
IV. “La cultura teórica, la alta cultura, es como el curso superior de los ríos, cuyas márgenes pueden ser, quizás, infecundas, pero que alimentan el curso inferior, cuya corriente fertiliza naciones enteras.” Lo que motiva esta afirmación del autor es el hecho de que junto con la sobrevaloración de la industria, del comercio y de las profesiones manuales, no se ha podido emprender su elogio, sin que al mismo tiempo se denigre o combata lo teórico. “… casi todos los que hoy escriben a favor de las profesiones manuales e industriales, creen que no pueden hacerlo sin deprimir la alta cultura simultáneamente.” Lo práctico y lo teórico se complementan, alimentándose lo primero de lo segundo. Si la ciencia y la cultura teórica se debilitan, decaen correlativamente todas las manifestaciones prácticas del pensamiento y de la actividad humana.
Aún hoy, y a pesar de los esfuerzos de las autoridades, en el imaginario colectivo se sigue distanciando “los oficios de las profesiones”. No ocurre, como plantea el autor de que existan concursantes que al presentar sus méritos lo hagan acompañado de una recomendación; pero si hay concursos diferenciados por subescalafones (UTU, secundaria) para docentes de asignaturas teóricas.
Por lo expuesto, teniendo como base el apartado del “deber de cultura en los estudiantes” es comprensible extrapolar algunos párrafos anotados en “moral de funcionarios, y algunas generalidades sobre la moral de la vida pública” que si bien no son específicos para los docentes son argumentos que, consideramos, le caben.
Considera dos teorías opuestas.
1) El radicalismo abstencionista absoluto.
2) El posibilismo. Teoría que significa “buscar y obtener todo lo que fuera posible en beneficio general”. Posición que sostiene que toda actividad debe estar en beneficio del país y no del gobierno.
Propone que la mayoría de los funcionarios, de manera directa o indirecta, ejercen alguna influencia. Trasladada esta idea a la actividad docente, por cierto que mucho más. El profesor es, además de conducir el aprendizaje, el modelo de comportamiento, por lo que debe asumir un compromiso de responsabilidad no sujeta a los gobiernos de turno.
Vaz Ferreira remite en varias oportunidades a situaciones morales de tipo didáctico. Si recordamos la definición de Abbagnano, se plantea, en rigor, cuestiones de ética, que un profesor frente a su clase también se debe preguntar. ¿Se debe o no se debe enseñar moral?
En realidad no es una cuestión aislada del quehacer cotidiano, según el autor, que se pueda separar de la temática del programa, sino que, lo que se debe es aplicar o desarrollar la moral que cada uno tiene. Lo que manifiesta en este apartado es justamente lo que en estos tiempos está sucediendo “un compromiso de voto” por lo que se hace imperioso hacer explícitos los valores más elevados.
Delata situaciones en las que los valores éticos no están contemplados, pero no da los deberes que impone en el capítulo dedicado a los estudiantes.
Si tomamos en consideración, por ejemplo los aportes que Manuel Kant hace a la formación ciudadana, los argumentos del filósofo uruguayo son débiles. Dice: “Vuelvo a repetirlo: no pretendo crear moralidad; pero lo que creo que puede ser practico, es enseñar a emplear bien la moralidad que se tiene – y estas cosas, simplemente hay que atenderlas.”
Su noción de moralidad está en lo que más atrás enunciamos: ser modelo. Pretende, aquí sí, como la posición kantiana, de lograr una ética autónoma en la que el alumno es capaz de alcanzar por si mismo y no por sentirse sometido a la presión de la autoridad; y que cuando tenga que cumplir como funcionario su comportamiento sea adecuado a la responsabilidad que le compete. La ética estará constituida de la consideración conjunta de muchos móviles, de causas de acciones consistentes en posibilidades e hipótesis de clarificar de forma de auto-ejemplarización.
En lo expuesto, esto es, una moralidad incluida, el autor persigue un fin, determinar cual sería el hombre ideal.
“El ideal es el hombre en quien la energía y la dignidad severa están vueltas, diremos, hacia arriba, mientras que, en cambio, su conducta con los humildes, con los desdichados, con los inferiores, se va impregnando cada vez de una mayor cantidad de piedad y consideración; sin perjuicio, naturalmente de aquel grado de rigidez o severidad que es necesaria por razones de interés general.” ..... “En cambio, el tipo inferior de todos, el que ustedes deben acostumbrarse a considerar como despreciable es el tipo ‘invertido’ a que me refería: el que tiene la dureza para abajo y la debilidad para arriba”.
La idea constante que se propone, y nos quiere trasmitir es la del respeto y la dignidad humana. El día en que el Derecho y la Justicia entren en contradicción, debemos luchar por la Justicia. Es por esto que en la cita de arriba reconoce que hay en nuestra sociedad, al menos dos tipos de persona en cuanto y en tanto se relacionan con los demás en calidad de dominadores o en calidad de igualdad (piedad y consideración). Aquellos que se regocijan con los dominados son los que manejan una escala de valores que sirven a sus intereses mezquinos cuya tendencia general es potenciar lo material sobre lo espiritual. El profesor debe bregar por actos justos, dándole al carenciado las posibilidades de acceder en las mismas condiciones.
La tarea educativa debe tener como objetivo general, como acto más elevado, más conveniente y al mismo tiempo para el interés general, nombramientos , teniendo únicamente en cuenta, los títulos y méritos. La misma noción de Artigas, sólo reconociendo “talentos y virtudes”. Idea que se contempla en la sección primera de nuestra Constitución al referirse a la igualdad de los ciudadanos.
Ideas finales
Luego de reflexionar sobre estos pensamientos vaz ferreirianos, concluiríamos que los intelectuales lograríamos elevarnos a otro estado del espíritu, visto desde tres dimensiones:
a. El estudiante: debe estudiar no sólo para aprobar exámenes y mostrar sus conocimientos sino también por el hecho de saber, por el valor del saber en sí mismo.
b. El docente: actuar como un mediador entre el conocimiento y el alumno, permitiendo profundizar en algunas pocas cuestiones (ya que es imposible ahondar en todo), dando lugar a los temas emergentes y utilizando en forma combinada la enseñanza por escalonamiento y aquella que es por penetración.
c. El funcionario: dos deberes primordiales, ocuparse de política y no hacerlo sólo de política.
Tenemos que recordar las indicaciones vazferreirianas “no pensar por sistemas, sino por ideas a tener en cuenta”
Su planteo se agudiza cuando se refiere a la actitud que deben tomar las personas al ejercer una actividad, sea esta de estudiante o desempeñándose en diligencias de adulto.
Sus propuestas deben ser comprendidas. Está corroborado que lo importante es “saber”, por lo tanto hay que aprender a aprender. Como docentes debemos comprometernos a dar los contenidos programáticos, pero también incluir los ejes transversales de la ética.
El sistema educativo vigente, enseñar por áreas, contiene del espíritu del filósofo, sin un aporte concreto, la noción de totalidad, que toda teoría de la educación debe tener presente. El alumno no debe pensar que su actividad estudiantil concluye el día que “salvó el examen” sino que es necesario internalizar que el aprendizaje es continúo y permanente.
La complejidad del mundo actual, y los paradigmas vigentes hacen necesario que la formación del docente tenga un barniz de filosofía. Dicho de otra manera, es tener en cuenta toda la problemática socio-económica-cultural a la hora de planificar su tarea áulica. Problematizar y reflexionar todas las prácticas docentes.
Si se siguen las propuestas de Vaz Ferreira entonces se tiene presente la idea que desde Aristóteles se viene pregonando: el bien común. Por esto la última pregunta planteada: ¿La preocupación de entender es superior a la preocupación de recordar y repetir? Debemos contestarla afirmativamente, pues estamos seguras que si se logra comprensión de las situaciones, éstas se pueden superar si se construyen sujetos autónomos, libres y responsables.
dic/2004 Trabajo realizado por Yoela y Cora.-
para Aletheia
Hemos terminado el primer año, y por unanimidad los pertenecientes a este antro de estudio merecemos una despedida.
Aletheia tiene un significado que podría ser traducido por desocultación pero en la esquina de Sarandi y 33 la traducción correcta debe ser correr el telón.
Aquí el correr ha estado presente desde el inicio.
Correr para conseguir permisos, habilitaciones y exoneraciones.
Correr para llegar temprano a clase.
Correr para abrir el local antes que alguien llegara sin apuro.
Correr para comprar vasos, pues el café se enfriaba.
Este año hasta Batlle nos corrió la hora, y los cálculos contables determinan, como si los minutos hubieran encogido, que en algunas materias se acortaron las horas de clase.
Hubo que correr la COT. También hubo que correr a los alumnos, no para que se fueran, sino para que pagaran la cuota y así los profesores poder cobrar.
Pasamos corriendo, pero no como el correcaminos que corre y nunca llega. Esta familia tiene un final feliz para contar.
Con estas palabras quiero despedir el año y desearles a todos, colegas, alumnos y amigos que el 2005 sea enésimas veces mejor que este que estamos dejando de correr.
Particularmente una reverencia especial a quienes cursaron sexto año.
Todos remaron. Unos río abajo con la corriente a favor, otros sin ser sujetos autónomos, pero todos se liberaron en los parciales y el año próximo ya no estarán.
Existe una verdad que no se puede ocultar, alcanzaron la otra ribera poniendo la responsabilidad necesaria para cumplir con el objetivo: ser bachiller. Pero esto ocurrió porque los timonéles con los que trabajaron disfrutaban en cada clase viendo como a pesar de las discrepancias los hicieron salir airosos y nunca se vio sangre correr.
Este año fue el primero y quizás tengan muchas cosas para criticar, pues les hubiera gustado que algunas fueran diferentes. En la marcha está la innovación y la adecuación. Para los que siguen, que no son pocos, yo pediré a las autoridades algunas adecuaciones para el 2005. Almohadones para las sillas, que al cafecito le agreguen unas masitas y un espacio para los niños jugar.
Para los que se van , ahora tendrán que tomar nuevamente la brújula. Dice el refrán nunca es tarde cuando la dicha es buena.
Muchos de ustedes si bien no tienen todo resuelto, no están en la angustia y en el desamparo. Continuarán criando bichos, soportando turistas, vendiendo semillas, cuidando niños, enseñando que los árboles no son todos iguales, dando clases de inglés, cumpliendo el rol de mamá y otras cosas que hacen y las forjan bien, pero ahora lo harán mejor porque en Aletheia pudieron correr el telón y demostrarse que son guionistas, directores y actores de su propia obra.
dic/04
fragmentos de Foucault
¿cómo se formaron dominios de saber a partir de las prácticas sociales? .....El conocimiento esquematiza, ignora las diferencias, asimila las cosas entre sí, y cumple su papel sin ningún fundamento en verdad. Por ello el conocimiento es siempre un desconocimiento. Por otra parte es siempre algo que apunta, maliciosa, insidiosa y agresivamente, a individuos, cosas, situaciones. Sólo hay conocimiento en la medida en que se establece entre el hombre y aquello que conoce algo así como una lucha singular, un tête-à-tête, un duelo. Hay siempre en el conocimiento alguna cosa que es del orden del duelo y que hace que ésta sea siempre singular. En esto consiste su carácter contradictorio tal como es definido en unos textos de Nietzsche que, aparentemente, se contradicen: generalizante y singular. La verdad y las formas jurídicas? conf. 1
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... orientarse hacia una concepción del poder que reemplaza el privilegio de la ley por el punto de vista de los objetivos, el privilegio de lo prohibido por el punto de vista de la eficacia teórica, el privilegio de la soberanía por el análisis de un campo múltiple y móvil de relaciones de fuerzas donde se producen efectos globales, pero nunca totalmente estables de dominación.
Analizar las relaciones de poder, no seguir desempeñando el papel de dar consejos ... dar instrumentos de análisis [sino] tener del presente una percepción espesa, amplia, que permita percibir donde están las líneas de fragilidad, donde los puntos fuertes a los que se han aferrado los poderes, donde esos poderes se han implantado. Dicho de otro modo, hacer un croquis topográfico y geológico de la batalla .... ahí está el papel del intelectual. Y ciertamente no en decir: esto es lo que debes hacer.
Poder y cuerpo en Microfísica del poder.
sujeto autónomo
Sujeto autónomo
El gran desafío de hoy es la construcción de una alternativa liberadora, donde los sectores populares sean protagonistas.
La tarea es enorme, pues el modelo neoliberal persiste con su fuerza, arrogancia y dogmatismo.
Según José Luis Rebellato(1948-1999) se viven tiempos de crisis, de desafíos, de esperanzas. Tiempos de encrucijadas históricas. Esto requiere de lucidez, entrega a una tarea liberadora, adhesión a la utopía mediatizada en proyectos efectivos.
Requiere resistencia y propuesta, radicalidad y sentido del límite.
Requiere adhesión a un proyecto de autonomía que encuentra en la construcción del desarrollo local y sostenible, basado en el poder de la educación, una tarea de importancia insustituible. Requiere construir una globalización de signo contrario a la globalización neoliberal. Una globalización de la solidaridad. Un mundo donde quepan todos los mundos.
Desde la educación hay que promover la libertad. Darle al educando los elementos para que no tenga adherencias ni ataduras que le impidan vivir, realizarse, estar en lo que se está para que no sea un sujeto sumergido en la globalización al servicio de los bienes.
El ser humano es lo que es y también lo que puede llegar a ser como persona dentro de una marco social. Para alcanzar el fin de la libertad, los medios deben ser éticos.
La ética es la ciencia que permite la reflexión sobre los actos humanos que pueden ser calificados de buenos o malos. La presencia del juicio valorativo pone al sujeto en una ética.
La ética del objeto tiene objetivos que pertenecen al objeto. Una ética del sujeto tiene como objetivo la formación del sujeto, que se construye, de un proceso marcado por las tensiones y contradicciones, de la articulación entre las dimensiones objetivas, económicas y sociales, por un lado, y las dimensiones éticas, políticas y culturales, por el otro.
Este Sujeto es diverso, incluye una diversidad de identidades que articulan conjuntamente un proyecto liberador de acuerdo a sus intereses en contra del proyecto del bloque hegemónico. Este proyecto colectivo supone una profunda crítica al proyecto dominador y en él a las estructuras que permiten tal dominación, entre ellas la educación.
En la ética de la autonomía, un sujeto es un ser liberado, por supuesto autónomo que se desarrolla dentro de una sociedad y por ello no es un ser solitario.
La liberación de los oprimidos pasa también por la liberación de su saber, por el reconocimiento de su potencialidad creativa y su inteligencia que pueden generar un sistema-cultura alternativo y de resistencia al gran proyecto hegemónico.
El Sujeto latinoamericano debe constituirse en síntesis de tres órdenes discursivos:
- el de la naturaleza,
- el del paradigma hegemónico (que implica nuevas patologías: el terror a ser excluido, miedo a perder y no poder conseguir otro empleo, la anomia, el consumo masivo de drogas legales e ilegales, etcétera )
- y el del pensamiento propio de los filósofos de la liberación.
La filosofía de la liberación comparte la preocupación por la construcción de la identidad y enlazada con ella la necesidad de una política del reconocimiento, para forjar colectivos, para ejercer presión sobre los decisores y para construir juntos, el pueblo y sus aliados, un mundo donde no existan excluidos ni en lo material ni en lo cultural.
Rebellato sostiene que para construir una identidad colectiva se debe atender realmente al otro o los otros (reconocimiento de la alteridad), dejar valer sus puntos de vista (reconocimiento de la diversidad) y ponerse en su lugar intentando entender lo que dice (síntesis dialógica donde nos encontramos con el Otro siendo Uno pero cada cual conservando su Identidad) Por tanto se reconoce un derecho, que es el derecho a decir lo que se dice no en tanto su opinión como persona sino como opinión.
El pensamiento de la filosofía de la liberación que aporta la noción de alteridad, incide, y mucho en el pensar de Rebellato.
Existe una teoría del mercado que implica una cultura conservadora y negativa para la vida del hombre y la naturaleza, que genera valores éticos contradictorios en lo cotidiano, por ejemplo, el ahorro, el pago puntual de los créditos, el exitismo, el respeto a la propiedad privada, el cumplimiento de los contratos, monopolios multinacionales, desastres ecológicos, hambre y enfermedades.
Frente a esta descripción del paradigma hegemónico en el plano ideológico Rebellato propone un paradigma de resistencia y liberador, en base al cual insiste en que, respecto a la transformación cultural y los procesos de cambio político, el modelo de ciencia juega un papel fundamental en relación al saber popular -la ideología subyacente a la ciencia y la metodología disciplinaria-, con el fin de revalorizar, el aporte del psicoanálisis y la hermenéutica al análisis de la práctica cultural, estudiando los vínculos entre política y vida cotidiana así como la importancia de la subjetividad y el reconocimiento de grupos sociales emergentes no claramente identificados desde los modelos clásicos de análisis de clase que se reducen al factor económico.
La cultura permite abrir expresiones de resistencia mediante la construcción de alternativas que hacen la constitución del sujeto, como sujeto de poder. La educación es un aporte transformador del sujeto, integrando lo personal y lo colectivo.
Los movimientos populares no son sujetos históricos por razones objetivas, sino que se constituyen en movimientos a través de un proceso de lucha, maduración y autoeducación.
El neoliberalismo como concepción cultural y económica, presenta un fuerte componente ético y político, que propone una "cultura de la desesperanza" porque su naturalismo ético provoca en el imaginario colectivo la imposibilidad de pensar alternativas, y la ideología del mercado como sistema natural que regula a los sujetos, defiende el individualismo ético y la privatización de las cuestiones políticas. En este sentido, la ética del mercado y del orden extenso, excluye como ilusoria la posibilidad de un consenso racional entre hombres que permitan formular un sistema ético de alcance universal .
Rebellato propone el reconocimiento de los espacios autónomos con respeto a la lógica capitalista, basados en la lógica de la solidaridad, fortaleciendo intercambios de comunicación, capacitando la construcción de espacios de cultura democrática, permitiendo construir estrategias y distribuir equitativamente las responsabilidades del poder y la decisión.
La cultura posmoderna aporta elementos críticos para superar la fragilidad que supone el pensamiento del racionalismo de la modernidad y para comprender que la diversidad y la incertidumbre son conceptos estratégicos de una dialéctica que trasladada a los movimientos sociales posibilita crear espacios por sujetos históricamente activos. Estas instancias se relacionan con los siguientes principios:
1) En el proceso de interacción social los sujetos colaboran mediante el establecimiento de redes de solidaridad.
2) El proceso de socialización cooperativo contribuye al desarrollo de las identidades personales.
3) El proceso de reproducción cultural reúne la tradición de una comunidad y la modificación del saber cultural (hermenéutica).
La comprensión hermenéutica es importante para estudiar la producción del conocimientos no como un aspecto aislado de la comprensión y la elaboración por parte de los sujetos que elaboran dicho conocimiento, sino que se convierte en una fuerza que contribuye a hacer real el proyecto de liberación.
En este sentido aquello a lo que aspira a ser ha de construirlo y responder por ello. Es en este contexto histórico en el que se retoma la idea de proyecto, eso de construir un mundo para sí, que hace de cada vida un proyecto y, por tanto, exige la creación de una ética consecuente.
Rebellato postula una ética de la autenticidad y del reconocimiento de las prácticas sociales. Existe un vínculo entre el reconocimiento y la identidad, entendiendo esta última en el sentido de las características fundamentales y originales de un ser humano. La identidad se construye dialógicamente y depende radicalmente de nuestras relaciones dialógicas con los demás. Afirma: "En virtud del lenguaje podemos entendernos a nosotros mismos, podemos entender a los otros y podemos ser entendidos. En otras palabras, el lenguaje tiene una intencionalidad orientada al entendimiento. Construimos nuestra identidad gracias a la interacción con otros, a lo que George Mead llama los otros significantes".
En síntesis, el desafío al paradigma neoliberal es la construcción de un bloque social basado en la noción de "democracia radical" susceptible de revertir los fundamentos de una sociedad con crecientes niveles de dominación y exclusión. Esto requiere de prácticas que potencien la construcción de una subjetividad colectiva entendida como maduración integral de identidades que gira en torno al sentido del respeto y obligación hacia los demás; a la constitución de una vida plena; y a la existencia de nociones pertinentes a la dignidad.
La democracia no es únicamente un sistema político, sino que es esencialmente un modo no impositivo de relacionarse las personas y los grupos sociales. A nivel ético, solamente podrá desarrollarse la democracia en la medida en que las personas estén convencidas de ella y en la medida que cuenten con una personalidad y unas habilidades que les permitan ser gestores reales de la misma.
La ética objetiva se centra en lo que es correcto hacer. La ética del sujeto se centra en que es bueno ser.
Ser sujeto autónomo es estar arraigado en un comunidad.
El objetivo último de la educación, como de toda actividad humana éticamente válida, es la búsqueda de la realización del ser humano, debido a que lo contrario implicaría un absurdo intrínseco. Cada actividad humana estructurada, como lo es una ciencia y su aplicación técnica, persigue ese objetivo fundamental a partir de un esquema propio, el que es desarrollado en función del ángulo específico de aporte que se busca realizar al propósito global.
En concreto, las ciencias de la educación tienen como objetivo último la realización plena del ser humano, para lo que desarrollan el instrumental pedagógico y didáctico como medio específico y propio. De este modo, los objetivos con respecto al desarrollo de habilidades, transmisión y generación de conocimientos, y otros que son específicos de las ciencias educativas, son elementos necesarios al objetivo fundamental y, por tanto, válidos únicamente en su correspondencia con aquél.
En este contexto de comienzos del siglo XXI, desde que se asume el hecho de que la educación no es el mero aprendizaje de contenidos intelectuales sino que implica el desarrollo de toda la persona, es claro que un objetivo intrínseco al proceso educativo debe ser la conformación de una "persona ética".
Prof. Cora AMORÍN GONZÁLEZ
Maldonado - Uruguay
31/I/04
coraamorin@hotmail.com
primera orientación.-
ORIENTACIONES PARA EL ALUMNO.-
El estudiante debe frente a un texto filosófico distinguir: el contenido, los términos específicos y su carácter crítico.
Carácter crítico: Es la nota fundamental de la filosofía. Sus textos son siempre, cuando menos, controvertidos y polémicos con otras corrientes de pensamiento. Cada autor defiende su forma de analizar e interpretar la realidad frente a otras teorías. Por tanto, es muy importante, al estudiar un texto, saber a qué pensamiento sigue, de quién tiene influencias, a cuál o cuáles teorías se opone o critica, qué innova o qué justifica.
Las orientaciones hacia la construcción del conocimiento en la filosofía está basada en la capacidad de leer, comprender e interpretar correctamente a los filósofos a través de sus textos.
Las tareas a tener en cuenta frente a una lectura filosófica, pueden y/o deben ser:
* Explicar el significado o el sentido de las ideas o de los términos, de las frases representativas del texto y de la filosofía del autor, que van apareciendo a lo largo de la lectura de la obra elegida. Relacionar dichas ideas, términos, etc., con otros aspectos e ideas también significativos del autor. Centrar el interés en los términos específicamente filosóficos y en las ideas expuestas: precisando su significado, teniendo en cuenta el significado que tienen en el texto, en la obra del filósofo y el que han recibido de otros autores y corrientes filosóficas.
* Situar el texto en el contexto de la obra del filósofo y de la época. Para ello hay que realizar un análisis del contenido:
Ocupándose de la problemática y los planteamientos concretos que se establecen en el texto.
Analizando las ideas, propuestas y valoraciones positivas o negativas más importantes.
Resaltando los presupuestos en los que se apoya el autor para emitir sus afirmaciones. En qué ideas se inspira.
Relacionando el contenido del texto con la filosofía del autor.
Señalando a qué teorías se opone o contradice.
Se trata de hacer una pequeña historia del tema estudiado, poniendo de manifiesto sus antecedentes, la situación del problema del autor en su momento histórico, las aportaciones que éste ofrece y la posible actualidad del tema para la reflexión de nuestro tiempo.
No apartarse de la temática del texto. Es importante referirse a él, recoger sus términos, citar sus frases y argumentos. Esto evitará la digresión inútil o tratar otros temas del autor que no tienen nada que ver con el texto que se estudia y el problema del que se ocupa.
* Concretar las soluciones que el filósofo, objeto de estudio, ha dado al problema que se expone en el texto, y las aportaciones que el autor ha establecido a la hora de plantear y resolver el problema. De la misma manera, será necesario precisar cuál es su contribución a la discusión filosófica, caminos que pudiera haber abierto y situación en que deja el tema que trata. Es el momento de comparar la filosofía que aparece en el texto estudiado, con la de otros autores que traten el mismo tema.
A la hora de redactar cualquier trabajo el alumno debe tener en cuenta las siguientes indicaciones:
ü Conocer el tema Antes de comenzar a escribir debe tener muy claro los fines. Uno de los errores que con mayor frecuencia se cometen es el no ajustarse al tema y exponer solamente aspectos relacionados con él.
ü La extensión. Hay que desarrollar las ideas con cierta amplitud, por lo tanto la extensión dependerá del problema tratado.
ü Exponer lo que conozca acerca del tema de forma ordenada y coherente. Es muy conveniente que antes de comenzar a escribir haga un esquema previo de lo que quiere tratar que le servirá de guía.
ü No debe mezclar aspectos distintos, sino poner en el mismo apartado lo que sepa de la cuestión a tratar.
ü No repetir las ideas.
ü No volver atrás.
ü Terminar cada cuestión con una conclusión en la que se explique la importancia filosófica del fenómeno que se ha expuesto y cite las consecuencias más destacadas.
ü No olvidar que hay que iniciar el trabajo con una breve introducción en la que se expongan los aspectos a desarrollar.
El alumno debe ser capaz de conseguir: orden y la coherencia de las ideas propuestas; adecuación entre los medios expresivos utilizados y las ideas que se exponen, es decir: la correcta utilización de la sintaxis; la precisión, adecuación al contenido, y riqueza y variedad del léxico utilizado; capacidad de abstraer conceptos o ideas generales a partir de datos concretos; profundidad de tema; capacidad de relacionar entre sí ideas afines; y si el problema posibilitara hacer aportaciones personales, originalidad, esto es, capacidad crítica.
Prof. Cora AMORIN