Buenas noches a todos los alumnos, en primer lugar y también a todos los que trabajan en esta casa, a los padres y a los amigos del liceo.
Muchachos FELICITACIONES. Ahora pueden decir "soy bachiller", un modo de ascender en la escala social.
Han culminado todos los cursos de educación secundaria, si ya se, quedan los exámenes, pero considero que todos ustedes son personas responsables y están en condiciones de demostrar que no sólo asistieron a clase sino que las aprovecharon al máximo.
Muchachos no crean que por dejar de ser estudiantes se tienen que olvidar del liceo. ¿qué les quiero decir? sepan que de aquí llevan, quizás pocos contenidos y no recuerden cuando ocurrió la revolución francesa, qué libros escribió Descartes o cual es la estructura electrónica del carbono, pero de lo que si estoy segura es que desde la dirección, los adscriptos, los ayudantes preparadores y todos los profesores intentamos, cada uno a su manera y con su peculiar forma de ser, darles una formación que les permita discernir que valores deben pregonar, reconocer que el fin no justifica los medios, y sostener el dicho de Artigas: "con la verdad no ofendo ni temo."
No se olviden estas cuestiones. No son poca cosa.
Sus padres que confiaron es este liceo y nosotros, estaremos muy orgullosos de que lo que aquí se sembró.
Aunque las circunstancias les faciliten la realidad, no se aparten del "deber ser".
Han palpado un conjunto de mecanismos y comportamientos que actúan en la exploración y conciliación de los diversos intereses existentes en una comunidad, lo que hace que hoy estén en condiciones de tomar decisiones no como un juego de ensayo y error sino como autores de su propio destino.
Muchachos cuando a la distancia en el tiempo, recuerden el liceo departamental les pido, que no sólo tengan la imagen de ventanas sin vidrios, puertas que no cierran, salones sin luz, obra sin terminar ... sino que recuerden que aún en esas condiciones cosecharon amigos, conocieron que no todos pensamos igual y que hay que ser tolerantes, que el otro tiene que ser respetado y que por lo tanto muchas veces hay que ceder para conseguir el objetivo.
En lo personal tengo que agradecerles el haberme soportado; en cada clase lo que me propuse, bien lo saben, no es sacar filósofos, sino personas con sensatez que sepan respetar la diversidad en este mundo globalizado.
Para terminar muchachos me resta decirles, que el liceo ha contribuido en la construcción de sujetos equilibrados y bien intencionados, ahora les queda a ustedes continuar la obra y recuerden las palabras de Vaz Ferreira "no hay que pensar por sistemas, sino con ideas a tener en cuenta"
Un abrazo a todos sabiendo que jamás los olvidaré.
Maldonado. 8 de noviembre de 2004.-
Hemos terminado el primer año, y por unanimidad los pertenecientes a este antro de estudio merecemos una despedida.
Aletheia tiene un significado que podría ser traducido por desocultación pero en la esquina de Sarandi y 33 la traducción correcta debe ser correr el telón.
Aquí el correr ha estado presente desde el inicio.
Correr para conseguir permisos, habilitaciones y exoneraciones.
Correr para llegar temprano a clase.
Correr para abrir el local antes que alguien llegara sin apuro.
Correr para comprar vasos, pues el café se enfriaba.
Este año hasta Batlle nos corrió la hora, y los cálculos contables determinan, como si los minutos hubieran encogido, que en algunas materias se acortaron las horas de clase.
Hubo que correr la COT. También hubo que correr a los alumnos, no para que se fueran, sino para que pagaran la cuota y así los profesores poder cobrar.
Pasamos corriendo, pero no como el correcaminos que corre y nunca llega. Esta familia tiene un final feliz para contar.
Con estas palabras quiero despedir el año y desearles a todos, colegas, alumnos y amigos que el 2005 sea enésimas veces mejor que este que estamos dejando de correr.
Particularmente una reverencia especial a quienes cursaron sexto año.
Todos remaron. Unos río abajo con la corriente a favor, otros sin ser sujetos autónomos, pero todos se liberaron en los parciales y el año próximo ya no estarán.
Existe una verdad que no se puede ocultar, alcanzaron la otra ribera poniendo la responsabilidad necesaria para cumplir con el objetivo: ser bachiller. Pero esto ocurrió porque los timonéles con los que trabajaron disfrutaban en cada clase viendo como a pesar de las discrepancias los hicieron salir airosos y nunca se vio sangre correr.
Este año fue el primero y quizás tengan muchas cosas para criticar, pues les hubiera gustado que algunas fueran diferentes. En la marcha está la innovación y la adecuación. Para los que siguen, que no son pocos, yo pediré a las autoridades algunas adecuaciones para el 2005. Almohadones para las sillas, que al cafecito le agreguen unas masitas y un espacio para los niños jugar.
Para los que se van , ahora tendrán que tomar nuevamente la brújula. Dice el refrán nunca es tarde cuando la dicha es buena.
Muchos de ustedes si bien no tienen todo resuelto, no están en la angustia y en el desamparo. Continuarán criando bichos, soportando turistas, vendiendo semillas, cuidando niños, enseñando que los árboles no son todos iguales, dando clases de inglés, cumpliendo el rol de mamá y otras cosas que hacen y las forjan bien, pero ahora lo harán mejor porque en Aletheia pudieron correr el telón y demostrarse que son guionistas, directores y actores de su propia obra.
dic/04