para un hijo
Sin que tu lo eligieras
ella resolvió traerte
te encaminó como pudo
hoy, está en ti la suerte.
A veces quisieras no tenerla
pregunta, aconseja, agobia,
siempre eres el “chiquito”
que busca su presencia.
Su cuidado consideró poco;
de tus problemas se apoderó
sus noches fueron las tuyas
y tus errores nunca vió.
Eres de ella un pedazo
que tu nacimiento le arrebató,
cuidaselo por siempre
jamás repetirá la versión.
(escrito el 12 de mayo de 2001 para Marcelo y Pablo)
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